El artículo de Alfredo Delgado, del Área de Ciencias de la Religión, y especialista en la Biblia, «Los fragmentos descubiertos de Nahum y Zacarías de 8ḤevXIIgr», Estudios Bíblicos 79:3 (2021) 379-402, analiza los fragmentos descubiertos en Israel que contienen pequeños trozos del libro de los «Doce profetas menores» en su traducción griega, un manuscrito que ya se conocía (8HevXIIgr) y que data del siglo I BCE. Los textos encontrados son Nah 1,5-6 y Zac 8,16-17. Se trata seguramente del descubrimiento arqueológico relacionado con los estudios bíblicos más importante después de los hallazgos de los manuscritos del mar muerto alrededor de los años 1950. El artículo realiza una reconstrucción crítica de los fragmentos encontrados y analiza las variantes encontradas en estos fragmentos, porque en dos casos los fragmentos encontrados contienen variaciones respecto del texto bíblico que conocemos.

 

¿Cuál es la importancia de este descubrimiento? Primero, son unos fragmentos muy antiguos de un texto bíblico, casi 1100 años anterior a la Biblia más antigua en hebreo de la que disponemos. Segundo, coinciden con el texto que poseemos, aunque contienen alguna variante desconocida. Tercero, el hallazgo nos vuelve a confirmar el esfuerzo de los escribas por transmitir el texto de una manera precisa. Confirma lo que ya sabíamos: el texto bíblico se ha transmitido con un cuidado extremo sin comparación a ningún otro texto de la antigüedad.