El pasado miércoles se celebraron las V Jornadas de Terapia Ocupacional, en las que se contó con la participación de Natalia Barras Jiménez, terapeuta ocupacional especializada en la rehabilitación de miembro superior, quien compartió con el alumnado un caso clínico centrado en el abordaje de la artrosis de mano.
Durante la sesión, se expusieron las repercusiones funcionales de esta patología en la vida diaria de una mujer, evidenciando cómo el dolor, la rigidez y la limitación de la movilidad afectan de forma significativa al desempeño de actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, como la preparación de alimentos, la realización de compras o el autocuidado, generando además un elevado impacto emocional y un notable grado de frustración.
La ponente presentó las claves de una intervención basada en la evidencia, destacando aquellas estrategias respaldadas por la literatura científica, como la educación en protección articular y economía articular, el uso de ortesis para la estabilización del pulgar, el ejercicio terapéutico orientado a la mejora de la movilidad y la fuerza, así como el entrenamiento en actividades significativas y la recomendación de productos de apoyo.
Diversas revisiones sistemáticas y guías clínicas internacionales señalan que los programas de intervención multimodal en Terapia Ocupacional contribuyen a la disminución del dolor, la mejora de la función manual y el incremento de la independencia en las actividades de la vida diaria, repercutiendo positivamente en la calidad de vida de las personas con artrosis de mano. Asimismo, se subrayó la importancia de un enfoque centrado en la persona, que contemple sus necesidades, roles y entorno, favoreciendo la adaptación de las actividades y la participación ocupacional.
La actividad permitió al alumnado aproximarse al razonamiento clínico en Terapia Ocupacional, poniendo en valor la importancia de intervenciones individualizadas, basadas en la evidencia y orientadas a la mejora de la participación de la persona.


