El 21 y 22 de julio, La Salle Campus Madrid ha sido sede de la Summer School del Proyecto de Universidad Distrital (PUD), un encuentro que ha reunido a cincuenta responsables de diferentes ámbitos de los Campus La Salle Barcelona y Madrid con un objetivo compartido: construir de manera conjunta el perfil del educador que forma parte del proyecto universitario lasaliano.

La jornada arrancó con una ponencia ofrecida por el H. Alejandro Gonzálea Cerna, de México, sobre la identidad lasaliana en la educación superior del siglo XXI, en la que se recuperó también el espíritu de las II Jornadas Universitarias Distritales. A lo largo de la mañana, los participantes trabajaron en un taller dedicado a traducir los ejes identitarios lasalianos al rol docente, una dinámica que continuó por la tarde con una reflexión participativa sobre los retos y claves del educador actual, una plenaria de síntesis y una dinámica de team building centrada en la confianza y la corresponsabilidad dentro de los equipos académicos. La jornada se cerró con una cena y una experiencia compartida en los jardines del Campus.

El segundo día, tras un espacio de oración, se presentó el borrador del Perfil del Educador, que fue sometido a un taller colaborativo y a una puesta en común entre todos los asistentes. Después del café, un nuevo taller abordó el marco de competencias institucionales y sus posibles usos, y la Summer School concluyó con la Ceremonia Lasaliana de Compromiso.

Este encuentro responde a la necesidad de dar respuesta conjunta a una pregunta que atraviesa a toda la Red La Salle: qué significa ser docente universitario lasaliano hoy. El punto de partida combina tres planos que debían empezar a hablarse entre sí: el marco legal español del profesorado universitario, la identidad universitaria lasaliana recogida en la Carta de Identidad Universitaria Lasaliana europea y las competencias institucionales que ya orientan el desarrollo personal y profesional en La Salle.

Como recuerda esa Carta, firmada por representantes de los Campus e instituciones lasalianas de toda Europa, el educador lasaliano es «un guía y testigo para el estudiante» cuyo ejemplo «entusiasma, cuestiona y orienta», y su labor solo puede llevarse a cabo mediante un equipo «capaz de trabajar juntos y por asociación». Definir un perfil común no es, por tanto, un ejercicio administrativo, sino una manera de asegurar que ese estilo educativo (centrado en la persona, en la fraternidad y en el acompañamiento) se traduzca en criterios reconocibles para la selección, la acogida, la formación, la evaluación y el liderazgo académico.

El resultado de estas jornadas será la base sobre la que seguir construyendo, en los próximos meses, una referencia compartida para los claustros de las universidades La Salle en España.