La movilidad Erasmus+ ha permitido compartir conocimientos y buenas prácticas, fortalecer los vínculos entre ambas instituciones y abrir nuevas oportunidades de colaboración académica e investigadora.
La Salle Campus Madrid continúa fortaleciendo sus vínculos internacionales dentro de la red lasaliana. En este contexto, Cristina Rodríguez Merino, docente de La Salle Campus Madrid, ha realizado una estancia académica de dos semanas en la Universidad La Salle Cuernavaca (México), en el marco del programa Erasmus+ de Docencia y Formación.
Durante la movilidad, Cristina participó en seminarios, talleres y encuentros con alumnado, profesorado y diferentes equipos de la universidad. Psicología educativa, educación inclusiva, bienestar emocional, liderazgo y acompañamiento integral al alumnado fueron algunos de los ámbitos en los que ambas instituciones pudieron compartir experiencias, conocimientos y buenas prácticas.
La estancia permitió también conocer de cerca el modelo educativo de La Salle Cuernavaca y su apuesta por una formación integral que sitúa a la persona en el centro. El acompañamiento al alumnado, el Aprendizaje-Servicio y el compromiso con la transformación del entorno fueron algunos de los aspectos que más marcaron la experiencia.
«La Salle Cuernavaca me ha recordado la esencia de la educación. Educar significa, ante todo, cuidar de las personas y contribuir a que cada una de ellas pueda desarrollar plenamente su proyecto de vida», destaca Cristina.
Más allá del intercambio académico, la movilidad ha estado marcada por la acogida, la cercanía y la generosidad de toda la comunidad universitaria. Una experiencia de encuentro entre personas que, desde contextos diferentes, comparten una misma identidad y una misma misión educativa.
La movilidad abre ahora nuevas oportunidades de colaboración entre La Salle Campus Madrid y La Salle Cuernavaca en ámbitos como la formación del profesorado, la innovación educativa, el bienestar del alumnado y la investigación.
El regreso a Madrid no supone el final de esta experiencia, sino el inicio de una nueva etapa de colaboración. Una movilidad que deja nuevos aprendizajes y proyectos, pero, sobre todo, vínculos y personas que dejan huella.